PARÓN, EL HUESO DURO DE ROER

Caraz con la zona rural y urbana nuevamente salió a las calles. Se oponen frontalmente al DS 114-2019-PCM que declara «estado de emergencia de la laguna de Parón por el riesgo de desborde, al haber supera el mínimo permitido de  4,185m, según las recientes mediciones que realizó el ente autorizado, la Autoridad Nacional del Agua a través de la unidad de Glaciología. 

La declaratoria de emergencia, es el punto culminante de una serie de hechos que lamentablemente no tuvieron un final feliz, con las constantes reuniones que se vinieron convocando los últimos meses, donde participaron dirigentes de la Comunidad Cruz de Mayo y autoridades multisectoriales que participaron en este tema, llámese Unidad de Glaciología, ANA, Defensoría del Pueblo, subprefectura provincial de Huaylas y la propia Municipalidad de Huaylas. 

El problema se remonta hace muchos años atrás, aproximadamente 9 años. Siempre existió buenas relaciones entre las comunidades aledañas a Parón y las empresas generadores de energía eléctrica que tuvieron la concesión desde Egenor, Duck Energy y ahora Orazul. Es más, estas empresas eran las que manejaban las compuertas y llaves para el desembalse y regulación. 

Sin embargo, el problema fue incubándose, cuando el Estado y la empresa privada, firmaron contratos de concesión. Las empresas generadoras de electricidad tenían toda la  toda la libertad de usar el recurso agua mas de lo permitido. La institución regional que debió estar vigilante (fiscalizar) el tema no lo hizo en su momento. Las comunidades campesinas advirtieron el hecho y se produjeron controversias, las que se superaron con un alto costo; se entregaron las llaves de las compuertas de la laguna de Parón a los comuneros, para que lo administren. Eso sucedió en el 2009.

Los años transcurrieron y hoy, nuevamente estamos frente a un problema, esta vez mucho mayor, porque se introdujo un nuevo elemento, el peligro de desembalse de la laguna de Parón. Técnicamente la ANA presentó los resultados, el problema radica en la falta de mecanismos de comunicación a las comunidades y población caracina.  Los ánimos están enervados y por el momento, no hay salida a la vista.  

Huaylas y sus fuerzas vivas dicen que levantarán sus medidas, solamente cuando se derogue el DS 114-2019-PCM.  El gobierno central sopló la pluma al gobierno regional, par que soluciones el problema. Hay la necesidad de  instalar una mesa de diálogo, buscar a un personaje o institución que convoque a las partes y puedan sentarse, exponiendo sus posiciones  

Estas mesas de diálogo, mínimo deben contemplar los siguientes temas, a parte de la regulación del volumen hídrico, al cual los comuneros no se han negado en las reuniones anteriores, inclusive había fecha para dar cumplimiento este acuerdo. 

-Asfaltado de la vía Caraz – laguna de Parón.

-Plan de manejo Turístico en la provincia de Huaylas 

– Mejor presencia de la Dirección Regional de Agricultura, SENASA, Agrorural, Parque Nacional Huascarán, entre otras.

-Construcción y mejoramiento de canales de irrigación y reservorios de parte de la Municipalidad de Huaylas.

-Elaboración de un Mapa de Riesgo de la cuenca Parón y talleres sobre prevención de desastres en las comunidades.  

-Política de responsabilidad social  de la empresa Orazul y ejecución de obras por impuesto. 

El tema Parón es por el momento un «hueso duro de roer», por lo mismo, las soluciones deben enfocarse de manera integral , solo así, las soluciones serán duraderas a través del tiempo.

 

Facebook Comments
Comparte esta noticia:
0