NO ES MÍO, PERO LO SERÁ

No es mío, pero lo será. Así puede resumirse la actitud de los vendedores de Pedregal, que buscan quedarse en los terrenos que ocupan, mediante una medida cautelar, acción de amparo.

Este recurso, busca de paso, frustrar la ejecución del Parque Bicentenario proyectado en este lugar. 

Ahora, el documento se encuentra en las instancias correspondiente y el pronunciamiento del juzgado correspondiente, tendrá un tiempo. Sea favor o en contra que se resuelva y mientras ello ocurra, no podrá ejecutarse ninguna acción de parte de la demandada, en este caso la Municipalidad de Huaraz.

Nuevamente la viveza criolla pretende imponerse por encima de los intereses de Huaraz.  Ellos son tan responsables, como los ex alcaldes desde Lombardo Mautino y su hermano Rori, pasando por Meza y Cerrón. 

De la absoluta irresponsabilidad e incapacidad de las ex autoridades municipales, ya nos hemos referido en más de una ocasión. Hoy, no es de extrañar este recurso planteado por los vendedores. Eso mismo hicieron los vendedores de Challhua, Cuadrante de Quillcay. En el caso de Challhua, el tema se encuentra en el Poder Judicial hace varios años. 

La Municipalidad de Huaraz, seguramente responderá como es su deber, para defender los intereses de las miles de familias. El Poder Judicial, debe resolver en el tiempo más perentorio el caso. El contexto lo exige.

Interpretando el documento presentado por los vendedores, ¿cuál es su objetivo? ¿quedarse en el lugar? ¿seguir vendiendo en el suelo? ¿en esas condiciones?. Recordemos que ellos fueron reubicados temporalmente por tres meses que se prolongaron 11 años. Llegaron 120 vendedores, ahora son cerca de 500 que ocupan irregularmente los puestos, ahora quieren que la autoridad les resuelva sus problemas. Eso no es así.

Seguramente un censo y estudio socio económico, que debe llevarse a cabo en Pedregal, Challhua, por citar algunos centros de acopio, nos permitirán conocer por dentro, la realidad de estas Paradas de mayoristas y minoristas.

No todos  son precarios económicamente. Muchos tienen puestos e Challhua, lo tienen en Pedregal y sus descendientes (hijos, nueras, yernos) también. Los vendedores saben quién es quién, pero callan, porque hay represalias. 

Ello pudimos comprobarlo, durante un trabajo que realizamos en Challhua, cuando vendedores mostraron recibos simples que les imponían pagar, de 400, 600, 800 soles. Esos dineros ni siquiera eran depositados en alguna entidad financiera. Comprobamos que estaban en poder del tesorero. Encaramos al presidente del por qué esta informalidad, llevamos el caso ante el Ministerio Público y allí nos respondieron «es una asociación de carácter privada y para actuar, sus asociados deberán presentar la denuncia».  

Lo cierto, es que hay que separar la paja del trigo. No todos los vendedores son precarios en sus bienes de capital,  muchos de ellos ya deberían pasar a otro status por su cómoda posición económica. La municipalidad de Huaraz debe actuar con la celeridad que el caso amerita, reubicarlos temporalmente, con las condiciones mínimas

El tema de la construcción del Parque Bicentenario, debe concretizarse, lo demanda la población pedregalina y huarasina. Los 10 millones de inversión del gobierno central, no pueden escaparse de nuestras manos.

 

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